Elegir por marca o por metros cuadrados conduce a errores previsibles. Dos jardines con la misma superficie pueden necesitar robots muy distintos si uno es abierto y llano y el otro tiene árboles, cuatro zonas y una rampa hasta la base.
Esta guía organiza la decisión en el orden correcto. Primero se mide el trabajo; después se descartan tecnologías incompatibles; por último se comparan funciones, coste completo y mantenimiento.
No empieces preguntando qué robot es mejor. Empieza preguntando qué puede impedir que un robot trabaje bien en tu jardín. La respuesta suele estar en la señal, la pendiente, los pasos, los bordes o la posición de la base.