Una carga fallida puede deberse a falta de alimentación, suciedad en los contactos, mala alineación, temperatura fuera de rango, configuración o una avería de batería, fuente o estación. El mensaje exacto y los indicadores ayudan a separar estas causas.
La revisión doméstica debe limitarse a acciones previstas por el fabricante. No puentes contactos, no utilices cargadores incompatibles y no abras batería, fuente ni estación para medir o reparar su interior.
Aparca y apaga de forma segura. Comprueba suministro, indicadores, cable visible, alineación y contactos limpios y secos según el manual. Deja que el equipo alcance la temperatura permitida. Si persiste o existe daño, humedad, olor, calor o deformación, desconecta con seguridad y solicita servicio.